martes, 15 de junio de 2010

Incongruencias.

Esther miró por la ventana y se puso a pensar sobre los últimos meses.
Todo había pasado demasiado rápido y ella notaba que el tiempo se le escapaba de las manos, se retorcía como un pequeño pececillo cuando le sacan del agua, y al final consigue escapar y volver al mar.
No sólo notaba que la vida pasaba deprisa, además sentía que no estaba aprovechando el día a a día. Siempre vivía en lo que fuera a pasar, o en lo que pasó, ella nunca conseguía vivir el presente. ¿Carpe Diem? Para Esther eso no existía.
No le gustaba decidir, odiaba decidir. Odiaba barajar posibilidades y tener que elegir una de ellas.
No se entendía a sí misma para nada. Cambiaba rápidamente de opinión sobre las cosas que no podía controlar, sobre su futuro. Soñaba con vivir fuera de Madrid, aunque sabía que siempre la echaría de menos, tanto que incluso tendría que volver. Tenía miedo de todo lo que pudiera pasar.
Sin duda, necesitaba a alguien que le ayudara a organizar todo ese desastre. Necesitaba tener todo apilado en cajas dentro de su cabeza, en cajas de esas de embalar que se usan para las mudanzas.
Aunque todo el mundo sabe que llevan un rótulo escrito a bolígrafo rojo donde pone "frágil".

5 comentarios:

  1. El tiempo para demasiado rápido. Y yo ahora mismo siento que lo estoy desperdiciando. ¿Para cuando nos vamos a una super playa y todo relax? Eso si que son vacaciones.
    Otra opción es que me lleves a EEUU contigo en tu maleta (ya sabes que yo quepo) pero por favor sácame de aquí.

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  2. Y no sé si es el tiempo que va muy deprisa o yo muy despacio y nadie me avisa.

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  3. me gustan mucho los nuevos cambios del blog y qué morro! ya me gustaría a mí irme a EEUU! pasatelo genial por mí, no me perderé ninguna de tus entradas :)
    muaaaa

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  4. exactamente lo mismo me pasa a mi! :)
    y lo peor esque cada día confio más en mi suerte y se que el día que me abandone voy a tener un problema! :S

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