jueves, 25 de febrero de 2010

Reencuentros.

Marcos.
Su padre lo quiso sin "s", pero mamá fue a la española.De todas formas, papá le llama Marco. Lleva a Italia en todo su cuerpo. Ellos todavía discutían por esa gilipollez. A él le daba igual llamarse Marcos que Marco, joder.
Levantó la mano para parar el autobús. Como le enseñó ella.
-¡Eeeeeeeeeeeh! ¡Será cabrón! ¡Se ha ido el muy hijo de puta!
-Pero que coño...Marcos, tío, ¿qué haces? ¡Se levanta un poco la mano, para llamar al jodido autobús!
-¿Qué? A ver a ver...a ver. Eso es completamente nuevo para mí. ¿Desde cuando levantas la mano para que pare? ¡Siempre para!
-Jajajaja, no, no siempre para, tronco. Para si hay alguien que se quiera bajar. Pero si tú no levantas un poco la mano, él puede creer que estás esperando a otro autobús.
-¿Me quieres decir que a partir de ahora voy a tener que levantar la mano para que me pare el autobús?
-Básicamente eso, sí.
-Hay que joderse...
-Ahora vamos a correr hasta la siguiente parada, así que venga, ¡va!
Era adrenalina pura, ¿eh? Toda velocidad y muchas emociones a la vez. Y se ponía a correr como una loca, riéndose, feliz...y tiraba de él tras ella. Tras ella, eso es. No a su lado, sino detrás. Ese fue el único...¿único? problema entre ellos dos. Le gustaba demasiado ir a su manera. Marcos no creía que fuera capaz de llevar una relación durante mucho tiempo, ella siempre intentaba mejorar las cosas (y casi siempre hay algo mejor...), siempre intentaba cambiar, siempre intentaba ver cosas nuevas, irse. Marcharse. Si realmente es lo que necesitaba,joder. Tenía esa vena de viajera. Como si un día fueras a poner la televisión y te la encontraras en "Españoles por el Mundo en...Las Chimbambas", por poner un ejemplo. Y si las Chimbambas no existen, ella las inventaría, eso seguro...
Volviendo a la realidad. Change your mind en su iPod. Así si que se podía empezar el día bien.
El viaje en autobús se le pasó volando. Esta vez no estuvo atento de las conversaciones ajenas. Estaba inmerso en sus propios pensamientos. Ese día, ella inundó su cabeza desde que se levantó, no tenía ni idea de por qué. Así son las cosas.
Bajó del autobús y recorrió la avenida hasta la Universidad. Le encantaba hacer eso, le encantaban esos cinco minutos antes de llegar a toda la civilización y hartarse de ver carpetas, mochilas, gente a lo suyo.
-Pene.
Marcos miró alrededor. Uhm. Juraría que había oído como un susurro, un susurro que decía "pene". A ver, no es algo por lo que tengas que preocuparte demasiado. Pero le recordaba más aún a ella. ¿La palabra "pene" le recuerda a una chica? Qué bien, ¿no? Resulta que ellos se dedicaban a gritar ese tipo de cosas en lugares concurridos de gente. Les hacía gracía ver las reacciones del mundo. Era divertido...
-Pene.
Escuchó lo mismo, un poco más alto. Empezó a preocuparse, una de dos: o se estaba volviendo completamente loco, o había un exhibicionista cerca.
-¡PENEEEEEEEEEEE!
-¿Qué coño...? ¡JODER! ¡JODER!
-¿Quéeee? ¿Es que no me vas a abrazar, gilipollas?
Marcos corrió hacia ella. Volvió a sentir esa sensación. Volvió a notar su champú, no había cambiado ni en eso. Se separó de ella y la miró durante 10 segundos seguidos.
-Sei più bella che mai, baaaambina.
-¿Traducción?
-Que estás más guapa que nunca, cabrona.
-Y tú tan feo como siempre, señor publicista...


Me encanta :)

5 comentarios:

  1. cosas de 4º de primaria?
    pues ponte a escribir cosas de ahora!
    por cierto, ese anuncio es increíble

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  2. nunca me habia dado cuenta que la cancion del anuncio es de russian red =)
    muy bonito el texto (para variar!)

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  3. Cada día me sorprendes mas Idoia! Me encanta jiji. Muaaa(L)

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