domingo, 2 de mayo de 2010

Decide el título.

Roma, Enero 2010. Me gusta el pájaro (gaviota, o lo que sea) en el cielo.

Diego entró en el vagón rozando la puerta. "Pi, pi, pi, fluuush". Por poco...Era el penúltimo tren del día, y no le apetecía estar 25 minutos más esperando, estaba agotado. Necesitaba volver a casa, darse una ducha (quizás mejor un baño) y relajarse. Bueno, y tomarse un vaso de leche. Mientras pensaba todo esto, se dio cuenta de que lo necesitaba de verdad era un cambio. Siempre estaba planeando el cambio pero nunca llegaba.
Se preguntó por las vidas de los tres desconocidos que tenía alrededor.Lo hacía de vez en cuando, para entretenerse. "Veamos"-pensó. La mujer que estaba de pie debía de ser una maniática. O extranjera, seguramente fuera eso. Había millones de asientos libres, y ella estaba ahí, de pie. Tenía pinta de haber llevado un día cansado, y aún así no se sentaba. En otros países estaban acostumbrados a ir de pie en el transporte público.
El hombre que estaba sentado en los asientos de su izquierda daba cabezadas sobre la ventana. Al verlo, Diego se acordó de esa vez en la que vio a un hombre dormido en el metro y siguió hasta la última parada para comprobar que no se levantaba allí, que seguía dormido. Esa vez, Diego no le despertó diciéndole "eh, que debe de llevar usted un buen rato sobado". Simplemente esperó a que el metro diera la vuelta para bajarse él en su parada y se empezó a reír. Era lo que le apetecía, así que lo hizo, sin más.
Por último, miró al frente. Había una chica, sería de su misma edad. Ella estaba inmersa en su música, y de vez en cuando miraba por la ventana. Tenía el pelo de un color caramelo y parecía frágil, como si se fuera a romper de un momento a otro. Era guapa, la verdad. Sonrió cuando el tren dejó de ir por el túnel para ir por el exterior. Sí, a el también le gustaba viajar de noche. Se quedó embobado mirando las luces de las torres de Chamartín, al igual que ella. Le gustaría hablarla, decirla: "Eh, vaya, otra amante de Madrid de noche, ¿ o qué?", pero no se atrevió. Entonces ella le miró, y Diego pensó en que había visto a esa chica antes en algún sitio, seguro. Sobre todo le sonaron sus ojos verdes, tenía unos ojos bastante difíciles de olvidar.
-Yo a tí te conozco.-dijo ella. Diego se sorprendió, y la miró con los ojos muy abiertos. Ella le imitó, abriendo desmesuradamente sus ojos. Sí, él estaba de acuerdo. De algo la conocía.
-Ah, ¿sí?- contestó. No le salió otra cosa. Solía pasar. Mucho ingenio, pero cuando es realmente necesario... se esfuma.
-Sí. Tú fuiste a un campamento en Valencia en el 2001, hace 9 años. Yo también. Cuando hicimos la hoguera en Les Deveses, te sentaste a mi lado y me diste un beso en la mejilla. También me dijiste que no te gustaba quemar escarabajos como a los demás, y me regalaste uno. Estuvimos haciéndole túneles por la playa.
-Oh. -Diego no sabía muy bien que decir.-El pequeño escarabajo tuvo suerte, entonces.- Todo eso era cierto, aunque no sabe como se atrevió a darle un beso a una chica así por que sí, y mucho menos a regalar escarabajos a nadie. Pero sí, era ella. Por eso le había parecido que ya la había visto antes. Quería quedarse más tiempo con ella. La miró a los ojos y se dio cuenta de que los tenía rojos, como si hubiera estado llorando. Su color verde esmeralda le había impedido fijarse mejor antes. No le iba a preguntar por eso, si había llorado. No era de su incumbencia. Pero de repente volvió a su cabeza lo que había pensado al entrar en el tren. -Oye, ¿tú no necesitas algo nuevo? No sé, algo...-preguntó Diego, sin pensarlo dos veces.
-¿Como un cambio, quieres decir? Sí, pero cuanto más lo buscas, menos aparece. Y muchas veces está delante tuya y no te das cuenta. Ella miró por la ventana como si se arrepintiera de no haberse dado cuenta a tiempo de algo.
-Supongo que por eso es importante no perder el tren...

6 comentarios:

  1. Mmm Roma!(: Mi ciudad favorita del mundo:D

    Muy bonito el post(: Tiene razon, a veces es necesario hacer un cambio, pero no se sabe muy bein por donde empezar...

    1besito

    ResponderEliminar
  2. premio, premio, premio! :)
    pasate por mi blog

    ResponderEliminar
  3. "Al verlo, Diego se acordó de esa vez en la que vio a un hombre dormido en el metro y siguió hasta la última parada para comprobar que no se levantaba allí, que seguía dormido". :)

    WOW! Me encanta muchacha. Me encanta cuando te sale la vena artística y la consecuencia de ellas. Es un respiro leer algo que no sea el crack del 29.
    Y yo también quiero un cambio.
    Te quiero mi chica rubia.

    ResponderEliminar
  4. Dance inside? Qué gilipi eres :) Jajajja

    ResponderEliminar
  5. (el otro día estuve en un concierto de Nada Surf, que veo que tienes un video ahí abajo suyo!)
    De esta historia deberías hacer una serie :)

    ResponderEliminar