domingo, 13 de diciembre de 2009

Es que esa es la mejor manera de callar.

-Para de hablar.
-No quiero.
-...Has parado.
-¡Ay! No. No no he parado. Sigo hablando, ¿eh? ¿Ves? Me sigues oyendo. Me sigues oyendo por que sigo hablando. Cuando estoy nerviosa o no hablo o no paro de hablar. Blanco o negro. Muy extremista todo.
-¿No vas a parar?
-No.
-Has vuelto a parar.
-¡No! No no no y no. Sigo hablando como una idiota, ¿lo oyes? Pero es que no me dejas acabar mis frases.
-No deberías acabar tus frases si no vas a parar de hablar.
-...
-Has parado por tercera vez. Ordena tus prioridades. ¿No quieres parar de hablar? Nada debería impedírtelo.
-Bueno, puedo seguir hablando, ¿sabes? Aunque no tenga nada que ver con lo que has dicho de acabar mis frases. Me gustan los macarrones la pizza y la lasaña y el zumo de naranja...
-¿Hay algo que te haría parar de verdad? Silencio, silencio del todo, no vale hablar de pizzas y zumos de naranja.
-Eh...bueno, se me ocurre una.
-¿Sí,verdad?
-Sí. Anda, cállame de una vez. Que lo estás deseando.

4 comentarios:

  1. tengo la ligera sospecha de que aquí en el mercado de Fuencarral de Valencia también deben haber! me pasaré! :) Graciass, un besso!

    ResponderEliminar
  2. jajajajajaja me van exactamente casi las mismas películas que a tí! yo también soy una romántica empedernida y cuanto más bonita e incluso cursi la película más me gusta, soy de las que enseguida se pone a llorar con las pelis! jajajajjaja. Nothing Hill, Sucedió en Manhattan.. todas me las he visto! jajajajaj me alegro de compartir gustos! un beso! :D

    ResponderEliminar